Wednesday, February 28, 2007

Sintiendo el río Shagif

Sube lentamente, no tiene prisa, solo le importa llegar.
Mientras sube, disfruta de las vistas, es el sitio más hermoso que ha visto jamás. Decide pararse un momento y se sienta en el suelo para admirar el paisaje. A lo lejos ve unas montañas con nieve en la cúspide, en la ladera de una de ellas, entre las rocas, alcanza a ver el nacimiento del río Shagif que atraviesa una gran llanura en la que predominan los tonos grisáceos de las rocas y morados de la arena.
El cielo se va tornando anaranjado lentamente. El viento le acaricia suavemente la cara. Tiene una gran sensación de tranquilidad y bienestar, siente como su espíritu sale de su cuerpo y se balancea, con las balsas de aire.Percibe todos los olores y sonidos del paisaje de una forma tan intensa que por momentos le parece que forman parte de él. Siente como el río fluye creando un ambiente relajante
Cierra los ojos por un instante y al volver a abrirlos descubre que no se encuentra donde estaba anteriormente, ahora está en una pequeña sala con las paredes color lila y un intenso aroma a sándalo. Parpadea un instante y se descubre en un bosque de cerezos.
A pesar de lo extraño de la situación, no siente miedo. En este momento recuerda lo que su abuelo le dijo antes de desaparecer: "algún día, encontraras el equilibrio entre tu espíritu y lo material, será entonces cuando descubras el verdadero sentido de la vida y consigas cruzar el umbral hacia la otra dimensión en la que las cosas serán tal y como tu quieras que sean."
Ahora le espera toda una eternidad de meditación, paz y felicidad.